Conservación y restauración de cerámicas en la arquitectura mudéjar

La cerámica de Teruel hace de su mudéjar un exponente único de este estilo, cuya singularidad se vio reconocida como Patrimonio de la Humanidad. Como ya traté en El papel de la cerámica en el arte mudéjar de Teruel, esta manifestación artística desempeña una importante función estética y da significado a las obras mudéjares. En esta ocasión, me gustaría dedicar unas líneas a aspectos de conservación y restauración de las cerámicas que recorren los muros de estas construcciones.

La situación actual de la restauración

Antes de entrar a valorar estas cuestiones, cabe destacar cuál es la situación actual que aqueja a las intervenciones de nuestro patrimonio cultural. Lo cierto es que existe una tendencia generalizada por restaurarlo todo, sin atender a las características particulares de cada obra, ni realizar un estudio previo y pormenorizado de sus condiciones de conservación. 

Asistimos a numerosos “lavados de cara” que renuevan por completo el aspecto original de los bienes histórico-artísticos y transforman de manera considerable los valores que estos representan. Ejemplos de restauraciones excesivas son el polémico Ecce Homo de Borja o la desafortunada intervención del castillo de Matrera en Cádiz. Aunque estos casos tan llamativos han despertado gran repercusión mediática, no son aislados, y este modo de actuar es más frecuente de lo que cabría esperar.

La mayor parte de estas negligencias son fruto del incumplimiento de los principios de intervención, regulados por los organismos que velan por la integridad del patrimonio como el Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE) o el Comité Español del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS). Sin embargo, las normas de actuación reflejan cierta ambigüedad y resulta difícil establecer límites, de manera que la toma de decisiones recae directamente sobre el criterio del profesional a cargo de la restauración. Éste último caso afecta al tema que nos ocupa, la reintegración de las cerámicas de los edificios mudéjares aragoneses. 

La conservación y la restauración de la cerámica en el arte mudéjar

Los motivos cerámicos que decoran los exteriores mudéjares presentan problemas de conservación debido a factores climáticos y humanos. La arcilla y el vidriado, que actúa a modo de película protectora, sufren agrietamientos y fisuras, ocasionando el desprendimiento parcial o total de las piezas.

Detalle de cerámica en la torre de San Martín (Teruel)
Cerámica restaurada en la torre de San Martín, Teruel (s. XIV, restaurada a partir de 1990) Foto: David Rueda.

Ante esta situación, es importante señalar que una adecuada revisión del propio monumento y de cada pieza, resulta imprescindible para llevar a buen término una conservación preventiva. Las tareas de limpieza y consolidación remedian futuras pérdidas y evitan su reparación mediante procedimientos más agresivos y arriesgados. La labor de conservación del mudéjar aragonés compete a la Comunidad Autónoma de Aragón desde 1985, año en que entró en vigor la Ley de Patrimonio Histórico Español. 

La degradación que mostraba la mayor parte de estos edificios, impulsó en los siglos XX y XXI algunos proyectos de restauración desarrollados con mayor o menor acierto y que han dado lugar a resultados desiguales. Expertos como Mª Isabel Álvaro Zamora, Ascensión Hernández Martínez o Agustín Sanmiguel Mateo han estudiado estas restauraciones y se plantean si es conveniente devolver a su aspecto original el mudéjar mediante la reintegración de su cerámica.

La restauración a debate ¿reintegrar o no reintegrar?

La arquitectura mudéjar necesita de su cerámica, sin ella, quedaría desnuda y desprovista de los elementos ornamentales que le dan sentido. Por esa razón, cuando estos se desprenden de los lienzos murales, se vuelven a colocar. Pero a menudo estos han desaparecido, por lo que en muchas restauraciones se ha considerado necesario reponerla por otra nueva, reproduciendo la originaria.

El problema está en que es un proceso irreversible, no hay vuelta atrás si algo sale mal. La sustitución de un material por otro puede provocar efectos contraproducentes porque la obra reacciona según sus características. Además, las consecuencias de este cambio de materiales no suelen ser inmediatas, sino que se hacen más visibles con el tiempo.

Por otro lado, la restauración defiende la mínima intervención como principio fundamental. Es decir, deben limitarse los cambios en el monumento a su mínima expresión y dirigir todas las operaciones hacia su último propósito: la conservación. Este precepto va en contra de aquellas restauraciones mencionadas antes, esas que modifican el aspecto del edificio y lo dejan como recién estrenado. La sociedad debe concienciarse de que el envejecimiento de los monumentos es una huella lógica del devenir de la historia.

Llegados a este punto, la restauración entra en debate: ¿reintegrar o no reintegrar esa cerámica que proporciona la seña de identidad al mudéjar? Este conflicto no tiene una respuesta única y generalizable, sino que depende del contexto de cada edificio. Es preferible no restaurar, pero hay casos  en los que la falta de decoración cerámica impide la visión correcta del mudéjar, lo que obliga a completarla. 

En conclusión, la restauración sí es necesaria cuando está justificada por las circunstancias intrínsecas del edificio en cuestión. La decisión de restaurar implica hacerlo de manera respetuosa y, ante todo, es un acto de responsabilidad con nuestro legado. Para hacer más visible este tema, próximamente hablaré de este y otros aspectos vinculados al color de la cerámica mudéjar con el ejemplo de la restauración de la torre del Salvador de Teruel.

Decoración de cerámica mudéjar en la torre del Salvador (Teruel)
Decoración cerámica de la torre del Salvador de Teruel (s. XIV, restaurada entre 1990 y 1993) Foto: David Rueda.

Referencias:
  • ÁLVARO ZAMORA, M. I., “La cerámica mudéjar: investigación y tutela”, en Criado Coloquio de Arte Aragonés, Zaragoza, Institución «Fernando el Católico», 2002, pp.21-84.
  • CANO-CORTÉS, M. P., “Metodologías para la conservación del patrimonio mudéjar”, Boletín de monumentos históricos, nº 26, México, Instituto Nacional de Antropología e Historia, 2012, pp.123-134.
  • HERNÁNDEZ MARTÍNEZ, A., “El muro de la Parroquieta de la Seo: el tapiz de Penélope de la restauración de la arquitectura mudéjar aragonesa”, Actas del IX Simposio Internacional de Mudejarismo, Teruel, Centro de Estudios Mudéjares, 2009, pp.161-184.
  • PÉREZ SÁNCHEZ, A., SANZ ZARAGOZA, J. M., “Restauración de la torre mudéjar del Salvador de Teruel (Aragón, España)”, Informes de la construcción vol.45, nº 428, CSIC, 1993, pp.49-58.
  • SANMIGUEL MATEO, A., “La cerámica en las restauraciones”, en Criado Mainar, J. (coord.), Arte Mudéjar Aragonés, Patrimonio de la Humanidad, Actas del X Coloquio de Arte Aragonés, Zaragoza, Institución «Fernando el Católico», 2002, pp.247-264.
  • www.aragonmudejar.com
  • www.patrimonioculturaldearagon.es
  • SIPCA – Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés
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2 thoughts on “Conservación y restauración de cerámicas en la arquitectura mudéjar

    1. Este contenido forma parte del estudio que realicé para el trabajo final de la carrera de Historia del Arte con el título de “Restauración de aplicaciones cerámicas mudéjares en Aragón”. Es un tema que me interesa mucho, me alegro que te haya sido de utilidad.

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